ALIMENTACIÓN

Mi testimonio de éxito para bajar de peso rápido con el Reto VIVRI, sin complicaciones y de manera sostenible

Testimonio bajar de peso VIVRI

«Tan indeseable es vivir SIEMPRE comiendo SIN LÍMITES, como vivir SIEMPRE comiendo CON LÍMITES.»

Javier Benito López Garza

En este artículo describo mi testimonio de éxito con el Reto VIVRI para bajar de peso rápido, claro y de manera sostenible y saludable.

Existen miles de personas con su propio testimonio de éxito con el Reto VIVRI para bajar de peso rápido y de manera sostenible.

VIVRI le ha servido a miles de personas con obesidad o con sólo algo de sobrepeso.*

Mujeres y hombres de todas las edades y con diferentes condiciones entre ellas diversas enfermedades (diabetes, hipertensión, tiroides, etc.) cuentan con su propio testimonio de éxito con el Reto VIVRI para bajar de peso rápido.

bajar de peso rápido testimonios
Miles de testimonios de éxito.

El antes

De niño fui delgado y hasta flaco.

Comía poca variedad de alimentos y en cantidades relativamente moderadas.

Sin embargo, en la etapa de la preparatoria me fui a vivir y estudiar a otra ciudad y tuve que aprender a comer de todo.

La vida de estudiante foráneo no ayuda mucho a la hora de programar tus comidas. Comes a cualquier hora, donde se pueda y como se pueda.

Empecé a comer cada vez más y, en muchas ocasiones, en exceso.

testimonio bajar de peso VIVRI
La vida sin VIVRI.

En ese entonces, yo no tenía la información, y mucho menos las herramientas para tener un control efectivo de mi peso.

Me di cuenta que subía rápido de peso, pero también lo podía bajar en unos cuantos días, aunque requería de dieta y ejercicios.

Me confiaba en que aunque comiera mucho y mal, después bajaría de peso rápido. Sin embargo, cada vez era más difícil salir de los círculos viciosos de los excesos.

Lo más complicado de todo era el no saber cómo hacerlo.

Esa situación se extendió hasta después de la universidad por varios años. Fueron etapas de «estar gordo» o «estar flaco». A veces sintiendo que mi peso dependía de si había muchas fiestas o reuniones sociales una tras otra.

Llegué a justificar mi sobrepeso con el argumento de que «es que he tenido muchas fiestas y pues ni modo de andar haciendo dietas en las fiestas«.

Después de vacaciones de Navidad en casa de mis papás era seguro volver en enero con 6 ó 7 kilos adicionales.

Esto provocaba también problemas con la ropa. Tenía que comprar pantalones y camisas para «flaco» y para «gordo». Y tener algunas tallas intermedias para las fases de transición.

Era una situación de una falta de control total por no tener la información ni las herramientas adecuadas.

¡¡¡CÓMPRALO AQUÍ Y CONOCE MÁS DEL RETO VIVRI!!!

Desde el principio supe lo que parecía obvio. Lo primero que tienes que hacer es «cerrar la boca», es decir, comer menos. Ingerir menos calorías y, si es posible, quemar más calorías mediante el ejercicio.

Eso se decía fácil pero cuando estás en medio de círculos viciosos no es tan sencillo de hacer.

Claramente, el ingerir menos calorías es una gran parte de la solución pero yo sentía que debía haber algo más.

La información

Poco a poco me adentré en el mundo de las dietas buscando soluciones.

Empecé a investigar sobre dietas que se centraban en la composición de los alimentos.

Después de toda una vida consumiendo vitaminas y minerales desde niño, es decir micronutrientes, conocí que hay otros componentes que son mucho más importantes: los macronutrientes (proteínas, carbohidratos y grasas).

Estamos rodeados de carbohidratos poco saludables (fritos, tortillas, panes, cervezas, etc.).

Adicionalmente, las dietas tradicionales le dan un gran peso a los carbohidratos (alrededor de un 70% de las calorías, según estas dietas, deberían de provenir de ellos).

Me volví experto en dietas muy interesantes que están basadas en argumentos sólidos sobre la importancia de la composición de macronutrientes.

Por ejemplo, la Dieta de la zona** y más recientemente la Dieta Keto.

Estos sistemas nutricionales, en esencia, tienen en común que tenemos que comer mejor.

Debemos ingerir más proteínas, las cuales son metabolizadas por el cuerpo de una manera diferente a los carbohidratos favoreciendo el quemar más calorías y, por lo tanto, bajar de peso.

Además aprendí que debemos cuidar la calidad de los carbohidratos y grasas que comemos. No son los mismos tipos de carbohidratos los que contiene una tortilla de harina que los de una manzana. O las grasas del aceite de maíz quemado que las del aguacate.

Pero, una vez más, eso se dice fácil. Pero no es tan práctico.

Puedes durar unos días o semanas consumiendo al pie de la letra una complicada dieta por porciones que te proporciona un nutriólogo. Puedes dedicarle tiempo a contar las rebanadas de jitomate o de queso panela. Aprender cómo pesar la comida. O hacerte experto en vegetales que antes no sabías ni cómo se pronunciaban.

A algunas personas eso les puede funcionar. Pero si no ven resultados rápidos, tienden a desanimarse y abandonar la misión.

Inclusive pueden regresar, ya desanimados, a sus hábitos de excesos con mayor intensidad en el llamado efecto rebote, recuperando los pocos gramos perdidos y hasta ganando todavía más.

En ese punto de mi vida yo ya sabía muchas cosas de nutrición. Tenía la información. Sabía que había que comer menos y comer mejor. Pero no las podía poner en práctica de manera sostenible.

Necesitaba herramientas sencillas y confiables que me permitieran poner en práctica la teoría.

¡¡¡CÓMPRALO AQUÍ Y CONOCE MÁS DEL RETO VIVRI!!!

La herramienta ideal: El Reto VIVRI

Un día sábado, estando en un restaurante y después de pedir una hamburguesa gigante me decidí a hacer algo YA para sentirme más ligero, sin sobrepeso y no estar batallando con la ropa.

Tenía semanas o meses comiendo sin limitaciones. Los pantalones apenas cerraban. Las camisas casi siempre iban por fuera.

Me la vivía reunión social tras reunión social.

No quería ni pesarme pero habría estado rondando los 100 kilos (mido 1.83 mts.).

Y ese sábado, sentado esperando que llegara mi hamburguesa, no veía cuándo poder ligar días y semanas de dieta para bajar de peso.

Necesitaba de herramientas que me ayudaran a mantenerme de manera prolongada en los círculos virtuosos de hábitos de sana alimentación y ejercicio que habían sido tan elusivos en el pasado.

Sabía de un producto que estaba teniendo testimonios de éxito para bajar de peso muy interesantes para personas que querían, principalmente, bajar de peso rápido, de manera saludable y sin muchas complicaciones.

Me comí la hamburguesa y contacté por celular desde el restaurante a la persona que sabía que vendía los productos porque había visto una familiar de ella con un vaso del producto. Era Aurora Ferrer.

Le dije con tono suplicante «quiero empezar a hacer algo ya para bajar de peso, a partir de este próximo lunes.»

Platicamos el siguiente lunes y me vendió un paquete.

Era el Reto VIVRI.

Mi primer Reto VIVRI: el descubrimiento

De inmediato me atrajeron varias cosas de VIVRI:

En primer lugar, lo rápido de los resultados.

No es lo mismo pensar en una dieta de dos meses o en malteadas de 30 días que en un reto concreto de 10 días. Si lo empezaba ese lunes sólo tendría que «aguantarme» un fin de semana haciendo el Reto.

En segundo lugar, lo práctico en su preparación.

Te preparas las malteadas y las bebidas en tan sólo 1 ó 2 minutos.

En tercer lugar, lo fácil que es seguir el sistema nutricional.

Si lo haces, no pasas hambre. En una malteada (Shake Me) tienes una comida completa con 22 gramos de proteína y tan sólo 230 calorías.

Adicionalmente, con los otros productos VIVRI, te mantienes ingiriendo frutas y verduras como colaciones además de que obtienes energía (Power Me) y efectos desintoxicantes (Cleanse Me).

Y a medio día (aunque el horario es intercambiable) puedes comer «hasta llenar» comida sólida en un plato VIVRI con una gran gama de alimentos, aunque dentro de ciertos parámetros.

Te sientes nutrido y sólo es cuestión de ejercitar mentalmente tu fuerza de voluntad. Aprendes a que no es indispensable comer o tomar determinadas cosas para pasarla bien.

En cuarto lugar, un atractivo indudable de VIVRI es que es delicioso con una gran variedad de ricos sabores. No sientes como si estuvieras en una dieta; con desagradables obligaciones. Esperas con ansia el momento de consumirlos. Te saben a gloria.

Por último, que es un producto saludable hecho con ingredientes naturales. Además cuenta con muchas certificaciones a nivel nacional e internacional.

En los siguientes 10 días hice el Reto VIVRI al pie de la letra completamente mentalizado.

Y después de 10 días perdí 7 kilos y hasta me gané un viaje por ser el que bajó más en proporción a su peso original entre un grupo de retadores (sería el primero de tres viajes que he ganado).

¡¡¡CÓMPRALO AQUÍ Y CONOCE MÁS DEL RETO VIVRI!!!

Estaba muy contento.

Sin embargo, después de los 10 días regresé a mis antiguos hábitos y empecé a comer como lo hacía antes del Reto aunque un poco menos.

Mi mente me decía «come, come, te lo mereces; tienes margen de varios kilos».

Pero mi cuerpo respondía «ya no tanto por favor».

En los siguientes 15 días subí 5 kilos.

Y no es que el Reto VIVRI tuviera como se dice coloquialmente «rebote». El que hizo el rebote fui yo.

Entendí que había hecho un buen intento, pero todavía no era suficiente.

Tenía que continuar en ese camino. Utilizar la herramienta poderosísima que es VIVRI pero, además, era necesario ajustar ciertos hábitos de manera más integral.

Por un lado sí estaba dispuesto a aplicar la fuerza de voluntad durante ciertos periodos de tiempo, pero por otro lado me era difícil tener prohibiciones absolutas y permanentes de comer, en algunas ocasiones, los alimentos que más me gustan (pizzas, por ejemplo).

Pensé:

Tan indeseable es vivir SIEMPRE comiendo SIN LÍMITES, como vivir SIEMPRE comiendo CON LÍMITES.

Tenía que encontrar la fórmula para llegar a un peso objetivo pero, sobre todo, para poder mantenerme ahí de manera sostenible.

Mi segundo Reto VIVRI: en busca de mi peso objetivo

Volví a hacer el Reto VIVRI a 20-25 días de haber hecho el primero.

Al ser el segundo Reto, me sentí más confiado y me puse a hacer ejercicio más intenso. Sabía que tendría suficiente energía y que no pasaría «hambres».

Esta vez bajé 8 kilos y me gané otro viaje.

Me estaba enfilando a mi peso objetivo, aunque todavía no estaba ahí. Era necesario otro Reto VIVRI pero no quería empezar otro Reto de inmediato.

Descubrí que tenía que continuar bajando gradualmente de peso pero sin recuperarlo. No podía darme ese lujo. Volvería a estar en la misma situación de subidas y bajadas de peso, sólo que ahora a mayor velocidad.

Tenía ya una herramienta muy poderosa: el Reto VIVRI. Tenía que usarla inteligentemente. Fue entonces cuando la empecé usar también como herramienta de MANTENIMIENTO.

¡¡¡CÓMPRALO AQUÍ Y CONOCE MÁS DEL RETO VIVRI!!!

El mantenimiento: el secreto para bajar de peso de forma sostenible

No todas las comidas tenían que ser tacos, hamburguesas, pizzas o pasteles. Una comida de ese tipo puede estar en los rangos de 700 a 1000 calorías o más, y provenientes principalmente de carbohidratos poco saludables.

Si AL MENOS UNA DE LAS COMIDAS DEL DÍA LA SUSTITUYES POR UN SHAKE ME que tiene menos de 250 calorías y alto contenido proteínico; ya estás logrando un déficit calórico significativo con respecto a las comidas altas en carbohidratos.

Ese déficit se va acumulando.

Igualmente, en lugar de cambiar una comida al día, puedes también HACER EL RETO VIVRI POR ALGUNOS DÍAS de lunes a jueves y descansar el fin de semana. El resultado es similar. Logras mantenerte.

Tu YO del presente, más mentalizado y armado, le va «tumbando» calorías y kilos a tu YO del pasado, que comía en cada oportunidad hasta el hartazgo y de todo lo que se le ponía enfrente.

Y si quieres dar un «buen bajón de peso» haces otro Reto VIVRI.

En mi caso, eventualmente hice otro Reto VIVRI y llegué a mi peso objetivo: 80 kilogramos.

Y con la estrategia de mantenimiento logré lo que antes era impensable: ir a unas vacaciones de Navidad a casa de mis papás por alrededor de 12 días y después de desayunos, comidas, cenas y meriendas llenas de tortillas de harina, hotcakes, buñuelos, empanadas, pies de queso, etc., etc., etc., en lugar de subir 6 ó 7 kilos, sólo aumenté unos cuantos gramos.

Mantenimiento en mi peso objetivo por más de dos años.

¿El secreto?: cuando no había alguna ocasión especial de reunión mi desayuno o cena era un delicioso Shake Me. Podía ser una vez al día. O dos veces al día después de un día de excesos.

De esta manera, durante ya más de dos años, es como he logrado mantenerme entre 79 y 81 kilos.

Mis amigos y conocidos empezaban a preguntarme qué estaba haciendo. Los resultados eran evidentes. Y pude empezar a recomendar y compartir VIVRI cada vez más.

No obstante una pregunta surgía: ¿habrá algún problema en mi cuerpo al consumir con cierta frecuencia un producto de alimento deshidratado como VIVRI?

No podía recomendar algo con tranquilidad y confianza, si no estaba seguro de que no fuera algo dañino para el cuerpo.

Y fui a hacerme análisis de todo.

¡¡¡CÓMPRALO AQUÍ Y CONOCE MÁS DEL RETO VIVRI!!!

Estudios médicos de laboratorio

Con mi testimonio de éxito con el Reto VIVRI para bajar de peso rápido me sentía muy bien. Muy ligero. Con ropa más ajustada pero que no apretaba. Con mucha energía.

Pero tenía la incertidumbre de cómo estaban mis indicadores de laboratorio.

Fui a hacerme estudios y los resultados no podían ser mejores.

Biometría hemática, química sanguínea, glucosa, nitrógeno ureico, creatinina, sodio, potasio, cloro, bióxido de carbono, calcio, fósforo, magnesio, triglicéridos, colesterol HDL (el bueno), colesterol LDL (el malo), proteínas, albumina, globulinas, bilirrubina, alanino aminotransferasa (TGP), aspartato aminotransferasa (TGO), fosfatasa alcalina, gamaglutamil transpeptidasa, deshidrogenasa láctica, creatinfosfocinasa, transferrina, orina, hemoglobina glucosilada.

Todos ellos dentro de los intervalos de referencia.

bajar de peso VIVRI estudios de laboratorio
bajar de peso VIVRI estudios de laboratorio
bajar de peso VIVRI estudios de laboratorio
bajar de peso VIVRI estudios de laboratorio
bajar de peso VIVRI estudios de laboratorio
bajar de peso VIVRI estudios de laboratorio

Conclusión

Así como mi testimonio de éxito con el Reto VIVRI para bajar de peso rápido, existen miles de testimonios de éxito.

VIVRI funciona. Y no es porque VIVRI sea un producto milagro.

Es alimento deshidratado que mediante una tecnología avanzada (liofilización***), logra extraer nutrientes esenciales y ofrecerlos en una presentación en polvo muy práctica y efectiva.

El Reto VIVRI una excelente herramienta para lograr tu propio Testimonio de éxito con el Reto VIVRI para bajar de peso rápido, llegar a tu objetivo y mantenerte en él de manera rápida, práctica, fácil, deliciosa y saludable.

Y tú: ¿aceptas el Reto?

¡¡¡CÓMPRALO AQUÍ Y CONOCE MÁS DEL RETO VIVRI!!!

NOTAS:

* En este artículo se hace énfasis en “bajar de peso” por ser el problema predominante según cifras de la Organización Mundial de la Salud (sobrepeso y obesidad: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/obesity-and-overweight). Sin embargo, para otras personas los productos VIVRI y los sistemas nutricionales en general, pueden enfocarse al mantenimiento en tu peso objetivo, a la recomposición de porcentaje de grasa y músculo, o al aumento de peso, entre otros objetivos. Siempre es recomendable contar con la supervisión de un profesional. 

** Una gran influencia en mi aprendizaje fue el libro de Barry Sears «Dieta para estar en la Zona». En este libro se argumenta que existe una «zona» en la que el cuerpo funciona al límite de su eficiencia y rinde al máximo y que se consigue con un único camino: la comida, la droga más poderosa de que disponemos. En pocas palabras habla de que es necesario reducir la ingesta de carbohidratos y aumentar la proporción de proteínas y grasas para estar en la «Zona».

*** La liofilización consiste en la congelación del producto mediante bajas presiones (incluso a 50 grados bajo cero), para obtener un producto soluble por evaporación tras elevar la presión. Este complejo sistema de obtención y conservación de alimentos hace que estos mantengan el valor nutritivo y el sabor de los productos, además de aumentar el periodo de conservación sin necesidad de refrigeración, y reducir el peso y el volumen de los productos. Los productos liofilizados fueron el gran descubrimiento que resolvió el problema de la alimentación de los astronautas. Esta tecnología se utiliza también en la producción de leche en fórmula para bebés, los cuales requieren que su único alimento sea de un alto valor nutricional para su adecuado crecimiento y desarrollo.

Autor:

Javier Benito López Garza

Javier Benito López Garza

Harvard University – MPP

ITESM – LEC

Líder Independiente VIVRI (LIV)

jblg@hotmail.com

Tel. 777-5343233

FUENTES:

https://vivri.site/mx/retovivri/

https://vivri.site/mx/
 
Sears, Barry y Lawren, Bill. «The Zone. A Dietary Road Map». Décima edición. 2006. Editorial Urano.
 
https://www.consumer.es/alimentacion/comer-en-el-espacio-2.html
 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *